Decidí escribir sobre mi historia por que en mi práctica he notado que ha ayudado a muchas personas a encontrar su propio camino de salud y de amor hacia su cuerpo.

Desde chiquita fui flaca, sin embargo en la prepa que me fui a estudiar a Estados Unidos, fue que mi cuerpo empezo a cambiar. Entre los 16 y 18 años el cuerpo es amable y te responde rápido así lo que subí lo baje al regresar a mis hábitos alimenticios caseros. El gran problema llego en la carrera cuando me fui a estudiar a Monterrey.

Mi snack favorito era tostar bombones en la estufa y comerme más de cinco (Aquí nomás me falto cantar Kumbaya pero no tenía quorum era solita). Y claro que eran viajes a la purísima seguidos a comer esquites con extra queso, mayonesa como appetizer y de entrada unos super tostitos con rielito y cacahuates. Otros días el snack eran cucharadas de turrón de chocolate de Betty Crockers y varias veces cajeta o lechera igual a cucharadas. Obviamente estaba adicta a la azúcar y ni cuenta me daba.

Regrese unas vacaciones de verano a mi casa y me puse un bikini.  Me vi en el espejo y llego el trauma. Por cierto, mi Mamá me había comprado un libro que se llamaba "La dieta de los asteriscos".  Primera vez que alguien me insinúo que tenia que hacer dieta.  La insinuación y verme al espejo hizo que me devorará el libro y me volvierá experta en esa dieta. La seguí al pie de la letra y baje unos cuatro kilos que estuvieron llenos de mal humor y de no socializar por que si salía implicaba comer o tomar y eso me iba a engordar. Esta dieta se manejaba mucho por porciones y esa restricción fue lo que me mato por que al regresar a mi estilo de vida "normal" fue que subí todo lo que había bajado y aparte pagué con interéses.

Siguió la odisea de bajar de peso y buscar otras maneras que no me restringíeran tanto y que no me pusieran de malas. Aquí puedo parafrasear a todas y todos mis coachees cuando en la primera cita me dicen: "He hecho de todo" y también el hecho que yo también hice de todo me provoco muchos malestares. Aquí te enumero todo lo que probé y lo que provocó desde el 2005 hasta el 2011:

  • Laxantes
    • Provoco: Constipación, mala absorbción de nutrientes, estreñimiento y problemas digestivos.
  • Los líquidos esos de alcachofa horribles.
    • Provoco: Ganas de vomitar por que estaban asquerosos y acidez estomacal.
  • Pastillas quema-grasa
    • Provoco: Un metabolismo ineficiente.
  • Entrenador personal en gimnasio
    • Provoco: Excesos de hambre y me daban compulsiones por comer por matarme en el gimnasio.
  • Dieta Dukan
    • Provoco: Estreñimiento y acidez estomacal.
  • Dieta de la Sangre
    • Provoco: Pensar que solo eso tenía que comer el resto de mi vida, caía en la monotomía y me estanque.
  • Leer el libro de Skinny Bitch.
    • Provoco: Consumir alimentos asquerosos de soya como salchicha de "soya" y otros productos que simulaban comer carne pero estban hechos de ingredientes controversiales.
  • Radiofrecuencia, masages etc y el resto de la aparatología.
    • Provoco: Tiempo y dinero mal invertido.
  • Pensar que no tenía fuerza de voluntad.
    • Provoco: Sentirme culpable por comer de más que luego me restringía de más y por que me restringía de más luego comía de más (círculo vicioso). Esto provoco que a veces comiera compulsivamente por lo que algunas veces se me hizo fácil vomitar.
  • Entre otros detalles que para que me sigo que luego se convierte en biblia y eso no es el punto.

Por más que trataba todo lo anterior siempre oscilaba entre esos 6 a 8 kilos que nomás no me podía quitar. Sin embargo todo lo estaba haciendo mal.  Luego me di cuenta que me faltaba mucho por entender y aprender,  por eso prefiero acotar tu camino y que aprendas de mi historia y así más rápido encuentres lo que te funciona.

Aquí te paso mis 10 recomendaciones para tener el cuerpo que quieres que a mi me han servido para estar tranquila, saludable, ser constante y sobretodo querer y amar a mi cuerpo.

  1. Empece a ver este tema como un estilo de vida y no como una dieta.
  2. Deje todo lo procesado y empaquetado a un lado.
    • Aprendí que esta alimentación no hacía nada por mí, no me nutría o ayudaba. Empece a comer lo más natural posible. Deje lo fat-free, sugar-free, colorantes artificiales, conservadores, emulsificantes, saborizantes y azúcares artificiales, azúcares refinados hasta deslactosado light, leche light, barritas, refrescos light.
  3. Empece a creer y a encontrar mis antojos en su versión saludable.
    • En vez de harina blanca para hacer mis hotcakes encontraba harina de almendra o de coco por que tienen más fibra y no crean un desbalance hormonal.
  4. En vez de quitarme un carb o proteína o grasa, balancié mejor mi alimentación.
    • Así evitaba antojos o generar ansiedad o un binge eating. Es muy difícil quitarte un grupo de alimento del todo ya que te entran antojos insasiables y luego culpabilidad por que te sientes sin fuerza de voluntad.
  5. El ejercicio se volvió prioridad, lo hacía teniendo una intención clara y me ponía metas.
    • Sabía que el ejercicio me iba a ayudar a ser más productiva y a estar más sana mentalmente no iba con la mentalidad de hago ejercicio por enflacar si no fue más profunda la intención que banal.
    • Empecé a entrenar para superar mis límites y sorprenderme a mi misma para ver de que estoy hecha.
  6. Entendí que no tiene nada que ver la fuerza de voluntad.
    • Son decisiones y tu escoges como te quieres sentir. Cambie las palabras de "No puedo comer esto" por "No quiero comer esto".
  7. Empecé a hablarme bonito y a tratarme con paciencia y auto-compasión.
    • En vez de: "Que asco que gorda estoy" lo cambie por: "Vas mucho mejor y cada vez te ves mejor".
  8. Busqué ayuda.
    • Tuve mi coach y mi psicólogo que me ayudaron a entender y conocer muchas cosas que no sabía de mi que fueron herramientas para ser constante.
  9. Aprendí a cocinar.
    • Cada vez me enamoré más de la cocina, aunque muchas veces no me salían platillos deliciosos no importaba eso me ayudo a mejorar y la práctica me hizo rápida. Por más flojera que tengo siempre me cocino porque ya no es tan complicado como alguna vez pense que fue.
  10. Me enamore del proceso y no me puse una meta de kilos ni nada de eso.
    • Es seguir en el camino y si algún día te sales es solo volver a regresar lo más rápido que puedas.
    • Y claro me di cuenta que parte del proceso significa también darte tus lujos y no privarte.

Deseo que mi historia te ayude a encontrar tu propio camino y así logres tus objetivos de salud con facilidad. De todos modos cualquier duda o comentario o si deseas hacer cita escríbeme a info@healthcoachclau.com ya que la próxima semana tengo espacios abiertos para Diagnóstico Inicial.

Por tu salud,

@HealthCoachClau





3 Comments